Él. Me mata y me remata. Me roba el aire. Lo de vuelve a mis pulmones envenenado de su existencia. Viciado de su profundo olor. Pierdo el sentido de la vida, desmayada ante tanto amor de pegatina. Tanta escena sobreactuada. Tantas luces de bajo presupuesto. Películas... predecibles y finales felices.(...)